Empresas ya se preparan para enfrentar posible Niño fuerte

Las empresas en el Perú ya están tomando medidas preventivas ante la amenaza de un fenómeno de El Niño de gran intensidad que podría extenderse hasta el próximo verano. Para mitigar los posibles impactos en su rentabilidad y asegurar la continuidad de sus operaciones ante eventuales interrupciones de vías o puertos por lluvias e inundaciones, el sector corporativo ha comenzado a revisar sus estructuras de costos, postergar inversiones no prioritarias, buscar rutas de transporte alternativas y elevar sus niveles de inventario. Industrias altamente expuestas como la pesca, la agricultura, la manufactura y el transporte se preparan para un escenario donde las anomalías climáticas podrían reducir significativamente su capacidad productiva y obligarlos a registrar contablemente el deterioro del valor de sus activos biológicos y de infraestructura. Sin embargo, el nivel de preparación frente a esta contingencia es desigual en el tejido empresarial: mientras las grandes compañías cuentan con herramientas complejas de gestión de riesgos y proyecciones financieras, las pequeñas y medianas empresas (pymes) enfrentan una mayor vulnerabilidad al carecer de recursos, reaccionando muchas veces solo cuando el daño ya se ha materializado. En paralelo a la estrategia corporativa, el sistema bancario también se mantiene en alerta monitoreando de cerca sus carteras de crédito. Las entidades financieras prevén un inminente aumento de la morosidad entre los clientes de los sectores agropecuario, pesquero y de consumo, lo que las obligaría a elevar sus provisiones preventivas para cubrir potenciales pérdidas y proteger sus propios resultados financieros frente a los embates del clima.
Fuente: Diario Gestión, pág. 16, 30 de junio del 2026.